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El Rey Negro 0-1
Creador Cornsilk
Web Creador de Historias
Saga -
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Datos Más datos

0-1-1Editar

Cada vez que Mark se levantaba de su cama hecha de cartón, movía una pieza de ajedrez. Comenzó a hacer esa rutina extraña hace 10 años. A Mark le encantaba jugar al ajedrez, se lo apodaba como el Rey Negro. Conocido por sus técnicas con el rey negro. Participaba en diferentes concursos de ajedrez, y ganaba una suma de dinero. Mark vivía con el ajedrez, hasta que un día a través del alcohol y de las drogas su vida se hecho a perder, arrojó sus 35 cajas de ajedrez a la basura y vendió todos sus muebles para comenzar a ahorrar. Por eso duerme en una gruesa plancha de cartón acompañado por un tablero de ajedrez.

Mark Green era uno de los aprendices de William Orchard, uno de los jugadores de ajedrez más conocidos de su pueblo. Un día lluvioso, Mark fue a visitar a su maestro a consultar un poco sobre ajedrez y DINERO.

  • Orchard: ¿Hace cuánto tiempo no te veo, Mark?
  • Mark: Desde que perdí contra Peter Toledo, perdí mi fama cuando había sido derrotado por un peón.
  • Orchard: Tu derrota no tiene mucho sentido, Yo vi que Toledo no era un excelente jugador como parece. ¿Qué haces ahora? ¿Trabajas?
  • Mark: Ya no trabajo, maestro. Cada mañana me despierto y accidentalmente hago rasgaduras a mi plancha de cartón. Nada mas tengo 800 dólares en una caja de zapatos. Vendí todos mis muebles para comenzar a ahorrar.
  • Orchard: Estás en la bancarrota, Mark. Pobre de tí, ¿Qué piensas hacer?

La situación de Mark era bastante mala, era como si el rey estaba rodeado por las fichas rivales. Mark pensaba en abandonar el tablero de su vida y rendirse ante el enemigo. Pero Orchard le decía que no se rinda en el tablero de la vida, que aún hay fichas para resistir.

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A la mañana siguiente, Mark se levantó de la plancha y se dio cuenta de que su "cama" se partió por la mitad. Estuvo tan enojado que sacó cinta adhesiva y pegó los dos fragmentos. Estaba por llorar, pensaba en ahorcarse, pero por las palabras que había hecho su maestro no lo podía hacerlo fácilmente. Cuando se levantó del suelo, se preparó un café amargo y lo mezcló con su propio dedo sucio. Empezó a tomarlo brutalmente.

  • Mark: El café empieza a agotarse, tengo que comenzar a practicar así puedo ganar en concursos y obtener un poco de dinerillo.

Cayó al suelo y comenzó a practicar ajedrez. Sabía que tenía esperanza. Hasta que de pronto, el timbre sonó. Mark se levantó y abrió la puerta con mucha velocidad. Estaba delante suyo Shaves, un amigo suyo desde el preescolar. Shaves había traído una gran caja de comida instantánea que estaba vencida.

  • Mark: ¿Qué es ésta caja? ¿Comida instantanea?
  • Shaves: Soy dueño de un mercado, y tuve el honor de llevarte esta caja a tí porque Orchard me había dicho que estabas rodeado por las fichas enemigas. ¿Qué piensas hacer en tu vida? El consumo de alcohol y de drogas te hizo así. ¿Empezaste a ahorrar?
  • Mark: Vendí todos los muebles de mi casa y los guardé en una caja de zapatos. Tengo unos 800 dólares.
  • Shaves: ¿Estás trabajando?
  • Mark: Pienso participar en concursos de ajedrez.
  • Shaves: Los concursos de ajedrez ya están pasados de moda. Se dice que hay "gente" que hace "concursos" clandestinos en sótanos. Ellos apuestan dinero y el ganador se lleva el premio. O sino hay personas que juegan a las cartas.
  • Mark: ¿Cartas? ¿Te refieres al poker y todo eso? Pues creo que tengo habilidad en esas cosas...
  • Shaves: Veo tu cara y no tienes nada de habilidad en las cartas. Mejor juega tu ajedrez.
  • Mark: ¿Dejaste el ajedrez? Yo pensaba que seguías jugando con tus compañeros de trabajo.
  • Shaves: Dejé el ajedrez hace 5 años, Mark. Ahora me dedico al poker y juegos de casino. Cada semana voy a un casino para ganar dinero. Y termino llenándome los bolsillos de billetes y de lujos.
  • Mark: ¿No me puedes prestar dinero?
  • Shaves: ¿Por qué no lo consigues tú?
  • Mark: Yo no sé jugar, tonto.

Shaves saca su billetera y le da a Mark 1000 dólares.

  • Shaves: Los concursos clandestinos de ajedrez se encuentran en varios centros comerciales. Hoy en día el ajedrez es un deporte bastante abandonado, pero hay locos que están hipnotizados con el juego que hasta hacen apuestas y deciden quién es el número uno. Creo que tú podrías ser uno de los mejores en el pueblo.
  • Mark: ¿No me quieres acompañar? Necesito a alguien para que me guíe.

Mark de pronto eligió el camino equivocado. Al camino donde posiblemente habría destrucción. Esos concursos clandestinos de ajedrez eran concursos bastante locos. Más de 100 personas participan en estos concursos. El rey negro está siendo rodeado poco a poco por los enemigos.

0-1-2 Editar

Una licorería de origen irlandés tenía las luces encendidas a las 9:00 pm, cuando Shaves frenó, Mark estuvo confuso.

  • Mark: ¿Éste va a ser el "campo de batalla" donde voy a luchar contra el rival? ¿En una Licorería?
  • Shaves: Si no te gusta podemos volver, es tu decisión.

Mark estaba pensativo, había traído sus 1800 dólares envueltos en una hoja de papel. Estuvo pensativo, hasta que unos minutos después salió del coche y entró a la licorería.

  • Mark: Buenos días, quisiera ir a ver al sótano.
  • Vendedor: ¿Para qué? ¿Es usted el inspector de salubridad?
  • Mark: Vengo para jugar... ¿Qué usted no está involucrado en este asunto del ajedrez y eso?
  • Vendedor: Ejem... Creo que deberías tener cuidado chico, veo que eres un jóven bastante inocente. ¿Cómo te diste cuenta acerca de este asunto del ajedrez? Este asunto no es conocido en muchos lugares.
  • Mark: Soy un excelente profesional en el ajedrez, practiqué desde que tenía 5 años. Le gané a todos mis amigos del colegio.
  • Vendedor: Ahora que veo... ¿No eres Mark Green? ¿El supuesto Rey Negro? ¿Que perdió contra Toledo?
  • Mark: Si...
  • Vendedor: Veo que estás hecho un desastre, mira como estás. Hace unos años estabas tan impecable como una ropa planchada. ¿Qué te sucedió?
  • Mark: Despues de mi vergonzosa derrota contra Toledo, los reporteros me vieron como un rey caído. Toledo recibió toda la fama y yo me quedé en la esquina llorando como un niño. De seguro Toledo está revolcándose en millones de dólares.
  • Vendedor: Pues creo que estás equivocado, escuché que Toledo había sido derrotado por un sueco... No sé bien como se llama, pero la derrota de Toledo fue tan vergonzosa como la tuya. Había perdido en 10 minutos. Los movimientos que realizaba ese sueco eran tan rápidos que Toledo se rindió. No entiendo por qué.
  • Mark: Dejemos de hablar de Toledo y comencemos con la batalla.

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El vendedor lo acompañó al sótano de la licorería, y se encontró con un hombre jorobado con anteojos gruesos y con poco pelo. Estaba sentado practicando con un tablero de ajedrez de vidrio. Parecía ser uno de los mejores del pueblo. Cuando el jugador raro vio a Mark, se sorprendió y lo invitó a sentarse para comenzar con la batalla.

  • Herschel: Pero si usted es Mark Green, el jugador que fue derrotado de la forma más rara. ¿Qué hace un jugador profesional en este nido de ratas?
  • Mark: He venido para comenzar mi carrera como jugador y vencer a aquellas personas que me aplastaron hace años.
  • Herschel: Yo había ido al concurso donde había perdido contra Toledo, me sentí muy sorprendido porque una persona como usted no puede perder contra un peón tan débil. ¿Es que ha perdido la chispa del ajedrez? Siento que le falta algo dentro de su mente.
  • Mark: No he perdido nada, jugador. Yo solo he venido a jugar, escuché que los concursos clandestinos se juegan por dinero, como los casinos. Asi que apostaré unos 1800 dólares. ¿Qué apuestas tú?
  • Herschel: Pues yo he traido 3000, ¿Está seguro que va a jugar contra mí?
  • Mark: ... Comencemos.

El aire del sótano era frío, las extremidades se congelaban por la ventilación. Todos los que estaban dentro del lugar temblaban de frío, pero los dos jugadores estaban quietos concentrándose en el tablero de ajedrez. Shaves estaba un poco aburrido de tanto silencio, así que decidió esperar a Mark en el coche. Mientras que Mark y Herschel estaban haciendo una pelea de mentes. Al pasar unos 2 minutos, Mark comenzó su primer ataque. Logró terminar con un peón blanco.

  • Herschel: ... No importa, los peones son los menos importantes en el juego.

A medida que pasaba el tiempo, Herschel estaba un poco preocupado. Se mordía las uñas cada vez que Mark movía una pieza. El vendedor de la licorería estaba observando y le enseñaba a Herschel dónde tenía que mover.

  • Mark: Disculpa... ¿No deberías estar mirando? Solo los jugadores pueden hablar y mover las piezas. Tú por lo tanto debes estar callado mientras miras el partido.

Herschel estaba temblando demasiado. Sus manos esqueléticas estaban por todas partes, pensaba en mover una pieza, luego en otra, y luego en otra. Estaba completamente indeciso. Jugar contra un profesional era bastante difícil, no solo por las habilidades, sino por el perfil que tiene su rival. Un campeón de ajedrez que cayó luego de unos meses.

  • Herschel: Por primera vez tiemblo jugando a este juego de mesa. Con mis compañeros soy el mejor, pero no sé por qué... Estoy empeorando... ¿Cuántas piezas perdí? (Mirando las piezas, contaba uno por uno. Cuando terminó el conteo, empezó a temblar más y más)
  • Mark: Herschel, te puedes rendir. Esta clase de juegos son muy extraños para tu coeficiente intelectual. No entiendo por qué te metes en estas cosas. Los concursos clandestinos de ajedrez son una idea bastante rara...
  • Herschel: Los concursos clantestinos son para saber quién es el más inteligente y estratega de esta ciudad... Vienen gente de distintos lugares para desafiar a nuestra gente. No estamos jugando por dinero, jugamos para saber quién es el mejor. Y...
  • Mark: Jaque Mate, ahora no te puedes mover.

Mirando por todos los lados del tablero, Mark tenía razón... El rey blanco de Herschel estaba rodeado por diferentes piezas negras. Herschel golpeó la mesa y se arrodilló ante Mark, y le pidió perdón por ser tan tonto. Arrancándose los pelos, el vendedor de la licorería lo llevó a su casa. Mark se había ganado 3000 dólares.

0-1-3 Editar

Timbre de teléfono.

  • Mark: ¿Hola?
  • Orchard: ¿Mark? ¿Eres tú?
  • Mark: Buenas tardes, Orchard. ¿Cómo te va en el trabajo?
  • Orchard: Bastante bien, he recibido un ascenso. Mi jefe dijo que trabajo muy bien y que soy un profesional en los juegos de mesa. ¿Has logrado conseguir un trabajo? Escuché de Shaves que te has ganado unos billetes.
  • Mark: Emmm... Sí, he abierto un nuevo local en la zona sur de la ciudad... Es una tienda de... cosméticos.
  • Orchard: ¿Cosméticos? ¿Qué hace un hombre vendiendo cosméticos? (Suspiro) Emmm... Lo bueno es que has conseguido un empleo... ¿Cuánto has ganado?
  • Mark: Unos 3000 dólares, los he ganado limpiamente.
  • Orchard: ¿Cómo que "limpiamente"?
  • Mark: No he concurrido a las apuestas ni a concursos clandes...
  • Orchard: ¿Concursos qué? Creo que has perdido la cabeza, Mark. Deberías descansar... Creo que tu oficio como vendedor de cosméticos te resultó muy estresante. Mañana te vuelvo a llamar.
  • Mark: ... Bueno, te veo después.

Despues de la llamada, Mark se acostó en su nueva cama y empezó a arrepentirse por haber dicho tantas mentiras. Orchard era el mejor mejor amigo de Mark. Y Mark no era capaz de mentirle a Orchard. Cuando mintió a su amigo, se sintió culpable ya que Orchard quería mandar a Mark al camino bueno, saludable y económico. Pero por la tentación de Shaves, Mark usaba su vocación como método de conseguir dinero suciamente. Aunque el rey en el tablero de la vida resultó salvarse de los ataques del rival, todavía estaba en riesgo.

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Al día siguiente, vuelve a sonar el timbre del teléfono. Mark se levanta rápidamente y atiende pensando que es Orchard.

  • Mark: ¡Si, Orchard! Como te decía...
  • Herschel: ¿Qué? ¿Quién es Orchard?
  • Mark: ¿Quién eres tú?
  • Herschel: Soy Herschel, habíamos jugado a la mañana en la licorería. Te llevaste mis 3000.
  • Mark: ¿Qué sucede? ¿Quieres que te devuelva los tres mil? Pues ya es tarde, no tenías que haberlos apostado.
  • Herschel: No es eso, Sr. Green. Lo he llamado para saber si quiere hacer una "pelea" contra Benedict Libbon.
  • Mark: ¿Pelea con Benedict Libbon? Yo no sé pelear, a menos que me des un palo de beis...
  • Herschel: (Risa) No esas clases de peleas, me refiero a un partido de ajedrez... El vendedor de la licorería dijo a Libbon que usted es un jugador bastante profesional, y que Libbon quería jugar contra usted. Dice que si gana le dará unos... ¿Cinco mil o seis mil? Pero si usted pierde no pasa nada...
  • Mark: Aceptaría el reto, pero tengo muchas cosas que hacer.
  • Herschel: Bueno... Está bien, si quiere jugar contra Libbon pues llame a la licorería y avísele al vendedor de que quiere enfrentarse contra Libbon. Lo llamo después.

Mark colgó el teléfono y se acostó. Imaginándose la vergonzosa batalla contra Toledo. Pero se sintió aliviado cuando escuchó que el Sueco lo había aplastado en una partida. Cuando se levantó con mucha lentitud y dolor, pensó en como sería el enfrentamiento contra ese tal Benedict Libbon. Libbon parecía ser un hombre bastante profesional como Orchard u otros jugadores de la antigüedad. Pues decidió llamar a Shaves.

Cuando Shaves lo atendió, Mark estaba temblando de preocupación.

  • Mark: ¿Sábes quién es Benedict Libbon?
  • Shaves: ¿No puedes comenzar la conversación con un Hola, como estás? Acabo de despertar, tonto. Estuve muy cansado cuando jugaste contra ese cuatrojos. Era muy aburrido, ¿Lo aplastaste como Toledo te aplastó?
  • Mark: Basta de hablar sobre Toledo y dime si sábes acerca de Benedict Libbon, si es un jugador profesional como yo.
  • Shaves: Podríamos decir que Libbon es un jugador que le iba bien en sus comienzos, pero luego cayó al suelo como tú. Creo que se dedica al bingo o algo así. La última vez que lo vi fue en el asilo ayudando a los ancianos. Libbon es un hombre bastante respetuoso con las personas de mayor edad. Decían que Libbon había vencido a todos los ancianos del asilo. Pero había perdido contra los enfermeros.
  • Mark: Pfff... Pensando que Libbon era un dios del ajedrez, puedo vencerlo.
  • Shaves: ¿Qué hiciste con Libbon?
  • Mark: El cuatrojos de la licorería me llamó y me dijo que Libbon quería enfrentarse conmigo. Yo dije que lo pensaría. Por eso te llamé para saber si Libbon es un profesional o algo así. Pero ahora me doy cuenta, es solo una oveja.
  • Shaves: Recuerda que Libbon no es un hombre cualquiera como el rival que jugaste ayer... Es un hombre bastante rencoroso con sus rivales... ¿Tienes dinero?
  • Mark: Me sobró un poco... Me he comprado una cama hoy a la mañana. Creo que ahora no tengo tanto dinero como parece.
  • Shaves: Si es que puedes trata de amigarte con Libbon, él es dueño de varias empresas que están relacionadas con la alcaldía de la ciudad. Su padre es representante legal de la ciudad y su madre es parte del Consejo de Justicia Suprema. Tiene un perfil bastante fuerte. Si te amigas con Libbon, puede ser que te preste una gran cantidad de dinero.
  • Mark: ¿Tú crees?
  • Shaves: Llama a la licorería y dile al hombre que aceptas.

0-1-4 Editar

A las 10 de la noche, Mark fue a la licorería y lo recibió Herschel.

  • Herschel: Buenas tardes, Sr. Gree...
  • Mark: Llámame Mark, estoy harto de que me llamen por mi apellido.
  • Herschel: Como desees, ¿Estás preparado para la batalla contra Benedict Libbon? Él es un hombre muy inteligente a comparación de otros jugadores.
  • Mark: Escuché que perdió contra un español. Y yo vencí a ese español, creo que hay posibilidades de que lo aplaste y lo arruge.
  • Herschel: Pues pase, esta vez no iremos al sótano. Vamos a ir al fondo donde hay mesas y sillas.

Mark y Herschel caminaron y llegaron a una sala donde los esperaba el vendedor y Benedict Libbon. Acompañado por un lindo tablero de ajedrez con decoraciones hermosas.

  • Mark: ¿Es usted Benedict Libbon?
  • Libbon: El mismo, usted debe ser Mark Green... Por favor, siéntese y dígame acerca de usted.
  • Mark: Pues... Iba al Campeonato Estatal de Ajedrez y había sido campeón una vez... Nada más eso...
  • Libbon: Yo estuve en el concurso, donde jugó contra Toledo. Cuando vi que el peón mató al rey... Me sentí un poco raro, como verá. Toledo es un hombre jóven que aprendió a jugar ajedrez en la universidad. Toledo jugaba con los profesores y hasta el rector.
  • Mark: Pues... Mi nuevo objetivo es vencer a Toledo...
  • Libbon: No hace falta tanta venganza, Mark Green. Recuerde que Toledo fue vencido por un sueco.
  • Mark: Ah...

Libbon comenzó moviendo la pieza. Pasaba el tiempo y los dos hombres conversaban y conversaban. Hasta que Mark logró matar a un peón en poco tiempo.

  • Libbon: Interesante... Yo no sabía que estaba ahí.

De pronto, Libbon hizo que los peones de Mark no se adelanten, y luego con el caballo se acercó al rey. Haciendo un jaque.

  • Mark: Hmmm... ¿No pasaría si mato al caballo, no? (Mueve el alfil y mata al caballo) Creo que el caballo era una herramienta útil para su plan, Libbon.
  • Libbon: ... Pues claro que no, tengo muchos planes más.

A medida que pasaba el tiempo, Libbon se adelantaba más y más hacia el triunfo, Mark se sentía presionado. Quería vencer a Libbon para obtener esos 5000 dólares. Pero luego de un largo tiempo, la torre de Libbon logró vencer al rey. Mark suspiró y Libbon se levantó de la silla victorioso.

  • Libbon: Fue el partido más largo que hice en toda mi carrera como jugador, creo que tú eres un hombre bastante inteligente.
  • Mark: Pfff...
  • Libbon: Me encantaría seguir jugando contigo, pero creo que es hora Markirme. Fue un gusto conocerte. Si quieres puedes verme en el teatro, ahí voy a ver todos los espectáculos que hacen los asquerosos actores de esta ciudad.

Libbon estrecha la mano de Mark y se retira como un victorioso. Mark se quería arrancarse los pelos. Hasta que sonó el teléfono celular de Mark.

  • Shaves: ¿Cómo te fue? ¿Resultó ser un rival fácil como el de ayer?
  • Mark: Perdí.
  • Shaves: (Carcajadas) No puedo creerlo. Te creías como el rey de las montañas cuando hablé acerca de la vida privada de Libbon, pero ahora estás completamente hecho un desastre. ¿No te sientes avergonzado? Libbon comenzó a jugar ajedrez mucho más tarde que tú. Supuestamente, Libbon debería ser un hombre con un nivel más bajo que tú, Mark. Pero resulta que te venció en la licorería.
  • Mark: Vale la pena, Shaves. Puedo desafiarle después de un LARGO tiempo.
  • Shaves: Osea... Nunca.
  • Mark: Obvio.

0-1-5 Editar

Mark había aprendido a jugar póquer desde que tenía 13 años. Decía que en la primaria jugaba contra los mejores y se había ganado todo el premio gordo. Cuando recibió la llamada de Benedict Libbon, Libbon había invitado a Mark a venir a la licorería a jugar un partido corto. Mark se preparó, se puso el abrigo de cuero y salió corriendo hacia la licorería a jugar un poco. Cuando llegó, vio que Libbon y Herschel estaban sentados jugando un partido de ajedrez.

  • Mark: ¿Me he perdido de la fiesta? ¿Por qué están jugando ajedrez?
  • Libbon: Pensabamos que ibas a venir 30 minutos tarde, así que tuvimos el honor de jugar un partido de ajedrez y luego comenzar con la diversión en cartas. Escuché que jugabas con los PROFESORES de su escuela, ¿Es cierto?
  • Mark: ¿Quién te dijo eso? ¿Cómo lo sabes?
  • Libbon: Pues tu amigo Shaves pasó por aquí y me contó todo sobre tu vida de jugador. No sabía que eras así, Mark.
  • Mark: Ese Shaves, lo voy a matar.
  • Libbon: Va a ser mejor que no pienses en matarlo.

Libbon ganó a Herschel y retiró las piezas de ajedrez del tablero, los puso en la caja y los guardó bien debajo del mostrador. Del bolsillo sacó unas barajas inglesas y empezó a mezclar como un profesional. Por si acaso había traído fichas.

  • Libbon: El alcalde odia los juegos de azar. No le gusta las apuestas. Dijo que para recibir votos de los puritanos, decidió en sancionar todo aquello relacionado con el pecado. En este caso, las cartas. Dice que va a hacer ese decreto la próxima semana, así que vamos a comenzar a jugar antes de que nos lo prohíba.

Repartiendo las cartas, Mark había recibido un 7 y un A. Empezaba a mirar a sus contrincantes, Libbon parecía estar cómodo, pero Herschel estaba temblando y sudando. Cada minuto saca su pañuelo y se secaba la cara, hasta que llegó un momento que el pañuelo estaba mojado. El bote era de 200 dólares, En la mesa había un A, dos K, un 5 y por último un 7. Cosa que a Mark le tocaría Doble par. Mark se sentía muy feliz, apostó 100 dólares para dar miedo a Libbon y a Herschel, pero eso le dio efecto nada más al miedoso de Herschel. Libbon parecía estar muy cómodo. Mark subía y subía el precio del bote para dar miedo, pero a Libbon no le causaba nada de temor. Cuando llegó la hora de mostrar las cartas, Libbon tenía un K y un A. Le tocó un Fullhouse.

  • Libbon: Te gano hasta en el póquer, ¿Qué mas tienes para ganarme?
  • Mark: Ughh... Podía haber ganado, tenía doble par.

Libbon se reía a carcajadas y Herschel estaba completamente callado. Esta vez, Herschel decidió abandonar el partido y jugó como Casa. Repartió las dos cartas, a Mark le tocó un 7 y un 5 de diamante. Le pareció muy útil esta mano. Cuando miraba a Libbon, éste se concentraba en las cartas. No mantenía contacto visual con Mark, cosa que Mark no podía "leer la mente" de Libbon. Mark no sabía si le tocó un Par, dos números altos... Quería gritar, pero se calmaba cuando miraba sus cartas. Libbon había apostado 150 dólares, Mark aceptó y puso otros 150, en el bote habían 300 dólares. A medida que pasaba el tiempo, el bote llegó a unos 500.

  • Libbon: Veo que te tocó una mano hermosa... ¿No es que tienes dos del mismo palo o dos pares altos? Tus ojos son leíbles, tienen puertas que son accesibles al cerebro.
  • Mark: ... (Mira el techo).

En la mesa había un K, una J, 10, 6, A y un 3 de diamantes, Mark puede ganar la ronda con un Flush. A Libbon no le parecía nada en especial las cartas en la mesa. Cuando llegó la hora de mostrar las cartas, Mark las mostró primero y empezó a festejar. Pero Libbon lo calló y mostró las suyas., un 9 y un Q de diamantes. Libbon ganó por tener una mano más alta que la de Mark. Esta vez, Mark quería gritar en serio.

  • Libbon: Va a ser imposible que me ganes, Mark. Tú me ves como un pollito ajedrecista, pero tambien soy un excelente jugador de póquer. No entiendo por qué la gente me ve como un nerd cuatrojos. ¿No quieres algo para beber?
  • Mark: ... No...
  • Herschel: Ten ánimo, Mark. El dinero que estamos usando no es dinero de verdad.
  • Mark: Tú ten ánimo, Her... Te rendiste de una manera un poco rara.
  • Libbon: Tu influencia en las calles de la ciudad por tu habilidad en el ajedrez hizo que los fanáticos del ajedrez quieran desafiarte. Piensan que eres un blanco difícil, y estas personas quieren enfrentarse contra blancos así y ganar más influencia. Eres el centro de los buscados, Mark. La gente quiere vencerte...
  • Mark: Pero si estás tú, Orchard, Toledo y otras personas...
  • Libbon: Primero antes que nada, Toledo está en el camino malo. Consumió tantas drogas que ahora está en sobredosis y se encuentra acostado en el hospital. Mientras que William Orchard ya está cansado de jugar ajedrez con otras personas.
  • Mark: ¿Y qué gano?
  • Libbon: Eso depende, hay gente que apostó autos, propiedades y hasta PERSONAS.
  • Mark: ...
  • Libbon: Pero yo sé que eres un jugador profesional, puedes ganarle a esos pelmasos. ¿No crees?

Libbon se levanta de la silla y se va del local dejando 40 dólares, mientras que Herschel y Mark miraban como Libbon se iba a su casa.

----

A la mañana siguiente, Mark se despertó y se preparó en un instante para visitar a Shaves en el hospital.

  • Mark: ¿Qué es lo que sucedió, Shaves? Orchard me dijo que chocaste.
  • Shaves: Ese estúpido camionero chocó y mi coche dio vueltas y vueltas. Me rompí las costillas y mis músculos están contracturados. El doctor dice que necesito un largo descanso, más o menos meses...
  • Mark: ¿No deberías demandar a ese camionero? Hoy en día todo se soluciona con la ley.
  • Shaves: ¡Ja! ¿Cómo voy a demandarlo si es funcionario del ayuntamiento?

Mark se quedó shockeado.

  • Mark: ¿Cómo sábes que ese conductor es un funcionario de la ciudad? ¿Acaso lo conoces?
  • Shaves: El camión iba la misma dirección donde yo iba, parecía que pisaba el acelerador con mucha fuerza. Se notaba que ese camión quería chocarme. Además por el retrovisor vi su cara y la reconocí, es Miles.
  • Mark: ¿Miles? ¿No es jugador profesional?
  • Shaves: Sí, Richard Miles, campeón de 1989 - 1991. Orchard lo había vencido en solo 5 minutos.
  • Mark: ¿Y qué hace Miles trabajando para el alcalde? Como que los jugadores de ajedrez de esta ciudad están comunicados con el Alcalde.
  • Shaves: De eso no lo sé, pero el culpable es Richard Miles y el Representante Legal.
  • Mark: ¿Qué vas a hacer?
  • Shaves: ¿Cómo que voy a hacer? ¡QUÉ VAS A HACER TÚ!
  • Mark: ¿Por qué yo? ¡A mi no me chocó ese tal Richard Miles!
  • Shaves: Pero eres mi amigo.
  • Mark: Hombre, tú me metiste en el camino del alcohol y de las drogas. Tambien en el camino de las apuestas y todo eso.
  • Shaves: Trata de solucionar este problema, busca a Richard Miles y haz algo. Quiero que sea algo doloroso y sangriento.
  • Mark: No me veas como un sicario, Shaves. Soy solo un jóven que juega por dinero.

0-1-6 Editar

  • Libbon: ¿Hola? ¿Quién es?
  • Mark: Soy yo, Libbon. Mark Green.
  • Libbon: Ah sí, tú. ¿Qué es lo que sucede?
  • Mark: ¿No podrías venir a mi casa y charlar un poco?
  • Libbon: ... Bueno, está bien.

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Cuando Libbon vino a la casa de Mark, la casa estaba completamente sucia. Lo único que estaba limpio era la cama y el sofá.

  • Libbon: Se nota que nuestras clases son distintas, ahora, ¿De qué querías hablar?
  • Mark: ¿Tienes alguna relación con el alcalde de la ciudad?
  • Libbon: ¿Chalmers? Pues sí, él hace inversiones a la empresa donde trabajo. Tenemos una relación corporativa bastante fuerte. Nos prestamos dinero uno al otro, vamos a pescar y algunas veces jugamos ajedrez. ¿Qué problema hay?
  • Mark: Un funcionario de Chalmers chocó contra Shaves, él ahora está en el hospital descansando. Quisiera que le des una enseñanza a ese hombre.
  • Libbon: Pues vaya... No puedo creer que un funcionario haga tal cosa. Creo que no puedo hacerlo, Mark.
  • Mark: ¿Por qué? ¿No eras funcionario?
  • Libbon: Mantengo contactos con el alcalde, no soy un funcionario, sino un empresario. Además hay como 100 funcionarios que trabajan para el alcalde, ¿Cómo voy a saber quién es quién? No soy un adivino, necesito pistas y todas esas cosas.
  • Mark: ¿SI te digo cómo es podrías arrestarlo?
  • Libbon: ¿Me ves como policía? ¡Pues eso díselo al oficial encargado!

Libbon se retira y Mark queda solo.

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  • Herschel: Me siento muy feliz por haber ganado un poco de dinero, he estado trabajando como vendedor de chucherías.
  • Niece: ¿Cuánto has ganado?
  • Herschel: 400 dólares, tal vez ahorre y consiga una buena vida.
  • Niece: Te felicito, Herschel.

De pronto entra Mark a la Licorería.

  • Herschel: No sabía que ibas a venir a la Licorería, ¡Ah cierto! Te presento a Brenda, pero le dicen Niece porque es la sobrina del alcalde Chalmers.

Se estrechan las manos y se sientan al mismo tiempo.

  • Mark: Herschel, ¿No crees que Libbon es un idiota?
  • Herschel: ¿Qué es lo que sucede?
  • Mark: Te lo voy a decirlo aparte (Susurrando a Herschel) Un funcionario de Chalmers chocó contra un amigo mío, se lo dije a Libbon pero él no me quiere ayudar. Además que está relacionado con la Alcaldía.
  • Herschel: Libbon no está tan relacionado con esa tal persona. Nada más están relacionados en temas económicos acerca de la empresa o cuando "esa persona" quiere hacer inversiones a la compañía de Libbon.
  • Mark: ¿Entonces significa que Libbon y "esa persona" no se comunican tanto?
  • Herschel: Yo creo que no.
  • Niece: Disculpen, ¿De qué están hablando?
  • Mark: Pues de nada, estuvimos hablando del partido de fútbol que emitieron anoche. Estuve muy enfadado.
  • Niece: ¿Acaso hacen apuestas o algo así viendo los partidos?
  • Mark: ¿Qué no te he visto una vez en...?
  • Niece: Creo que nos habíamos visto en el campeonato... Habías perdido contra Toledo, me sentí un poco feliz cuando caíste.
  • Mark: ¿Por qué? Ahhh... Eras Brenda Chalmers... Cierto, tú tambien habias perdido contra Toledo. Al final no te ganaste el título de CAMPEÓN.
  • Niece: Por lo menos la gente me ve como una excelente jugadora.

Mark y Niece estaban peleando acerca de Quién es excelente jugando y quién fue el más tonto contra Toledo. Hasta que Herschel decidió solucionarlo a traves de un partido de ajedrez, cosa que eso era terrible para Mark porque no había practicado. Cuando Herschel puso el tablero en la mesa, Niece eligió las piezas negras. El primer movimiento de Niece pareció un poco extraño para Mark. No podía leer la mente de su contrincante.

  • Niece: ¿Qué sucede? ¿Acaso no puedes vencer a una mujer?
  • Mark: Yo puedo leer las estrategias de mis rivales, excepto Libbon y tú... ¿Cómo es posible?

Mark movió un peón sin pensar, hasta que de pronto Niece movió el caballo. Mark seguía confundido.

  • Herschel: ¿Qué es lo que sucede, Mark? ¿Acaso no puedes leer la mente de Brenda Chalmers?
  • Mark: ¿Por qué no te callas, Herschel? Perdiste contra mí y esos 3000 se fueron para mi bolsillo.

Herschel se quedó callado y Mark comenzó a pensar. Hasta que decidió mover el caballo. Cuando Niece logró atrapar a un peón blanco, Mark se quedó sorprendido y de inmediatamente se vengó usando al obispo. Pero el obispo blanco terminó siendo asesinado por el caballo.

  • Mark: Excelente, perdí a una de las piezas más importantes de mi estrategia. ¿Cómo es posible que en el campeonato fuiste una tonta manos-chuecas?
  • Niece: Ahora sé por qué Toledo mató a tu rey con el peón. Eras terrible.

Mark con mucho enojo sacó a la Dama y mató al caballo negro de Niece, luego, la Dama se dirigió cerca del rey negro.

  • Mark: Jaque. He mejorado bastante, cada mañana practico.
  • Niece: Escuché que despues de tu derrota empezaste a consumir drogas...

El otro obispo de Niece mató a la dama de Mark, Mark se quedó sorprendido y golpeó la mesa con la frente. Niece estaba sonriendo y disfrutando cómo Mark sufría.

  • Niece: Si quieres podemos terminar el partido hasta aquí... A menos de que quieras perder por COMPLETO.
  • Mark: ... Terminemos hasta aquí.

Niece salió victoriosa, había vencido a Mark Green. Herschel se quedó boquiabierto cuando vio que una chica había vencido a un chico.

  • Niece: Como que las drogas hacen que el cerebro se haga débil... ¿Dejaste las drogas, Mark?
  • Mark: ... Creo que comenzaré otra vez mi rutina de consumo de drogas.
  • Niece: Fue un gusto jugar, ahora me iré al ayuntamiento a ver a mi tío...

Niece se levantó con su abrigo y se retiró, se despidió de Herschel con un abrazo y le dio palmadas en la espalda al joven Mark.

  • Herschel: ¿Qué se siente haber perdido contra una mujer? ¿Raro?
  • Mark: ...
  • Herschel: Ahora hablemos del tema, ¿Por qué no le cuentas a Niece lo que pasó? Capaz haga algo.
  • Mark: Creo que se lo va a contar a su tío Alcalde. Si le cuento a Niece, capaz me enjaule por haber "insultado" al gabinete de Chalmers.
  • Herschel: Yo conocí a Niece hace unos 3 años y es una buena mujer, creo que no le interesa mucho la política. Además, dice que su tío tiene un mal desempeño en la política. Me contó que su sueño es convertirse en alcalde para terminar con la corrupción y todo eso... Bla, bla, bla.
  • Mark: Pues creo que será una pésima alcaldesa.

0-1-7 Editar

A la mañana siguiente, Mark comenzó a limpiar sus cosas y las puso en cajas. Luego acomodó las cajas en las esquinas de su habitación. Despues, decidió contactarse con Orchard.

  • Mark: ... ¿Hola?
  • Orchard: ¿Hola? ¿Quién es?
  • Mark: Soy yo, Orchard. Mark...
  • Orchard: ¿Qué es lo que sucede, Mark?
  • Mark: ¿No tienes una habitación libre? Busco un lugar para dormir...
  • Orchard: ¿Qué te allanaron la casa? ¿Por qué?
  • Mark: ... Nada más quiero vender la casa y conseguir un poco de dinero... Me di cuenta que gasté mi dinero en un instante.

Orchard suspira, Mark espera una respuesta.

  • Orchard: ¿Por qué no decides trabajar para mí? Necesito a una persona que me pode el césped...
  • Mark: ¿Estás loco? Prefiero bailar en frente de todos.
  • Orchard: Si no quieres dinero...
  • Mark: Acepto.

----

Cuando Mark llegó a la casa de Orchard, tocó el timbre y lo recibió Orchard con un gran manto de color blanco.

  • Mark: ¿Qué es lo que estás haciendo con ese manto?
  • Orchard: Emmm... Nada, no estuve haciendo nada importante. Bienvenido a mi morada.

La casa de Orchard era una mansión hermosa que se situaba de lejos de la Zona Residencial. Tenía un gran jardín con fuentes y arbustos. Era la casa perfecta para Mark.

  • Mark: Bueno... ¿Dónde está la maleza?
  • Orchard: Ve atrás y ahí estará todo lo necesario para cortar el césped.

El jardín era grande, Mark se arrodilló y se tapó la cara de tanta miseria que sentía. Tenía que trabajar mucho tiempo. Mientras Mark podaba el césped, Orchard estaba practicando piano y cantando ópera al mismo tiempo. Hasta que alguien tocó el timbre, Orchard bajó rápidamente y lo recibió un gran hombre con uniforme de policía.

  • Orchard: ¡Cromwell! ¿Cómo le va?
  • Cromwell: Terrible (Se quita el gorro y lo pone en el perchero) Se me escaparon como 8 traficantes de cocaína.
  • Orchard: ... Qué mal.
  • Cromwell: ¿Cómo te va en el trabajo? ¿Tienes el dinero?
  • Orchard: Pues claro que sí, Cromwell. (Saca un maletín) Despues de ese atentado en el puerto, comencé a ahorrar y ahorrar hasta que logré tener lo que necesitabas.

El alcaide Cromwell abre el maletín y saca una sonrisa.

  • Cromwell: Has trabajado bastante, Orchard. Ahora puedes descansar... Por cierto, ¿Cómo te va en el ajedrez? ¿Sigues participando en esos concursos clandestinos?
  • Orchard: Pues... Despues de lo del puerto dejé el ajedrez y comencé mi vida como empleador.
  • Cromwell: Esos ocho traficantes de cocaína eran jugadores profesionales de ajedrez... Psss.... ¿Conoces a Richard Miles? Él es el responsable de todo eso lo del tráfico de drogas en la ciudad, yo pensaba que iba a seguir el camino de jugador profesional pero... Al final se fue a las drogas... Qué mal.
  • Orchard: ¿Qué hace Miles? ¿Sábes un poco de él?
  • Cromwell: Me contó en un partido de póquer que se encargaba de prestar dinero y vender de su "medicina"... Él está arruinado... Si su vida fuese un tablero de ajedrez, el rey de su alma ya estaría muerto. No tiene más escapatoria.
  • Orchard: ...
  • Cromwell: ¿Por qué tan callado?
  • Orchard: Ejem... Nada, nada. Ahora que conseguiste el dinero pues... Déjame descansar.
  • Cromwell: Bueno...

Orchard se levanta primero y le da el gorro a Cromwell, y luego se dirigen a la salida.

  • Cromwell: Trata de no ir al camino de Richard Miles, Orchard. O sino el rey que está dentro tuyo morirá. (Entra a la patrulla de policía) Si algún día nos comunicamos, te invito a jugar ajedrez en la comisaría. (Cromwell saluda a Orchard y pisa el acelerador).

Despues de despedirse de Cromwell, Orchard entró rápidamente a la mansión y fue a ver lo que hacía Mark. Mark estaba acostado en medio del jardín cortado. Orchard despierta a Mark pateándole la espalda.

  • Orchard: Despierta, Mark.
  • Mark: ¿¡Eeeehhhh!? ¿Qué sucede?
  • Orchard: ¿Terminaste de cortar el césped?
  • Mark: (Limpiándose la saliva) Claro que sí, ¿Dónde está mi dinero?

Orchard saca su billetera y le da 200 dólares a Mark.

  • Orchard: Trata de hacer cosas buenas, Mark.

Se despide de Mark y entra a la mansión.

----

  • Herschel: ¡Raccoon! ¿Cómo le va?
  • Raccoon: Maldita sea, que no me llamen así. Soy el comisario James Stewart.

El comisario James Stewart se encarga de recibir el dinero de la Licorería, como un recaudador.

  • Herschel: ¿Cuánto le tengo que pagar, Stewart?
  • Raccoon: Unos... 2000 dólares.
  • Herschel: ¿Dos mil? ¡No tengo tanto dinero, comisario!
  • Raccoon: Pues lo lamento, Herschel. Si no tienes los dos mil... El alcalde mandará una orden de arresto por no pagar la renta.
  • Herschel: Stewart, por favor. El principal responsable de dirigir este local es un vendedor que...
  • Raccoon: Él me dijo que tú eres el nuevo encargado...

Herschel se arrodilla ante el comisario Stewart, hasta que el comisario lo levanta del suelo.

  • Raccoon: Haré lo posible para que pagues la renta... No sé... Empieza a apostar o algo así, es la única forma. Yo no me convertí en policía porque quise, le debo mucho a Chalmers. (Stewart se despide de Herschel y entra al patrullero)

----

  • Herschel: ¿Libbon? ¿Puedes venir a la licorería? ... Por favor... No me hagas esto ... Ven lo más rápido posible, te lo pido.

Al pasar horas, Libbon viene corriendo a ver a Herschel.

  • Libbon: ¿Qué es lo que sucede, Herschel? ¿Por qué suplicabas tanto?
  • Herschel: Necesito que me ayudes con algo... ¿No me puedes prestar dos mil dólares?
  • Libbon: ¿Dos mil? ¿Para eso me llamaste?
  • Herschel: El comisario Stewart vino... Y cuando se enteró de que no tenía dinero, dijo que vaya a un casino a apostar. Por eso necesito dinero.
  • Libbon: El comisario Raccoon no es nada más que un tonto, Herschel. Además, si vas a un casino, vas a perderlo todo.
  • Herschel: ... Creo que me diste una idea...
  • Libbon: ¿Qué? ¿Cómo que te di una idea?

0-1-8 Editar

Herschel llama a Mark.

  • Herschel: Atiende por favor... ¡Atiende!
  • Mark: ¿Hola?
  • Herschel: ¡Mark! ¡Gracias a Dios! ¡He estado practicando póquer!
  • Mark: ¿Quieres desafiarme? ¿A un jugador profesional?
  • Herschel: Quiero jugar un "duelo"...
  • Mark: Lo siento... Pero no tengo dinero para apostar, te veo más tarde.

Mark corta, y Herschel cae de rodillas. Empezaba a llorar.

  • Libbon: ¿Qué pensabas hacer?
  • Herschel: Quería hacer un partido de póquer contra Mark y apostar las escrituras del local para que Mark pague los 2000 dólares.
  • Libbon: Eres un imbécil, Herschel. ¿Quién va a querer una pocilga sucia como ésta? ¿Sábes qué? Creo que hay un hombre que le interesa la compra de negocios en la ciudad, se llama Gordon Rustel. Este hombre es el dueño de la cafetería donde trabaja Niece cerca del ayuntamiento.
  • Herschel: ¿Aceptará el local?
  • Libbon: Supongo que sí.

----

Cuando Herschel llegó a la cafetería, ahí estaba Niece limpiando vasos.

  • Niece: ¡Herschel! ¿Qué hace un hombre sucio en un lugar tan limpio?
  • Herschel: ¿Sabes dónde está el sótano?
  • Niece: ... Vienes para jugar al póquer con el dueño del edificio, ¿No?
  • Herschel: Sí, necesito un poco de dinero para pagarle la renta al comisario Stewart.

Niece le enseña el camino y Herschel va corriendo hacia la dirección donde Niece le había enseñado.

----

Herschel estaba bajando las escaleras del sótano con Niece, y se encontró con un hombre vestido de negro y con un sombrero llamativo. Supuestamente era el dueño de la cafetería. El dueño estaba jugando con sus colegas al póquer.

  • Niece: Señor, un hombre quiere jugar.
  • Dueño: ... ¿Cómo se llama?
  • Herschel: Me llamo Herschel Pine.
  • Dueño: Yo me llamo Gordon Rustel, un gusto conocerte.

Los dos hombres se estrechan la mano y se sientan para jugar.

  • Gordon: ¿Qué traes?
  • Herschel: No traje dinero, pero sí las escrituras de mi local.
  • Gordon: ¿Dónde trabajas?
  • Herschel: ¿Yo? Soy dueño de la Licorería, queda en el distrito sur de la ciudad. Ahí va mucha gente y hubo una vez que tuve que cerrar el local porque el alcohol se me acabó.
  • Gordon: Parece una mentira, veo tu cara y parece que esperar clientes.

Herschel se quedó congelado.

  • Herschel: Nada de eso, Gordon. Mi local es muy famoso en mi zona, vienen gente de distintos países... Vendo todo tipo de bebidas alcohólicas.
  • Gordon: ¿Cuánto ganas por semana?
  • Herschel: Gano unos 9500 dólares.
  • Gordon: ¿Ganas 9500 dólares por semana? ¿Y por qué no trajiste efectivo para jugar?
  • Herschel: Pues... El dinero que ahorré los perdí jugando ajedrez con diferentes personas, también las perdí jugando con otros dueños... Es una historia larga, me conocen como el Gato Negro. Soy el ícono de la mala suerte.
  • Gordon: ...

Gordon empieza a mezclar como 3 minutos y reparte las cartas. Gordon tenía un J y un 3 de diamante. Miró a Herschel, y éste estaba temblando.

  • Gordon: ¿Así que vas a apostar las escrituras de tu licorería?
  • Herschel: Claro que sí, así que comienza a poner las cartas en la mesa.

Puso 3 cartas en la mesa, todas eran de diamantes. Gordon sacó una sonrisa y Herschel lo vió.

  • Gordon: Je... Creo que has perdido el local.

Mostró las cartas y ganó la partida con un Flush, Herschel se quería esconderse debajo de un caparazón (de tanta felicidad por haber perdido el local). Herschel se despidió rápidamente de Gordon y le dio las escrituras.

Subió las escaleras y se despidió de Niece con mucha felicidad.

  • Niece: ¿Por qué tanta felicidad?
  • Herschel: Por nada... Nos vemos luego.

0-1-9 Editar

Cuando Mark fue a la licorería para visitar a Herschel, vio que él estaba empacando cosas.

  • Mark: ¿Por qué empacas? Tantas cajas en éste lugar... Es un desastre.
  • Herschel: Perdí la Licorería... Que "TRISTE" que estoy.
  • Mark: ¿Apostaste las escrituras del local? ¡Qué tonto que eres!
  • Herschel: No, no, no. ¡Nada de eso! Era justo lo que deseaba.

Mark estaba un poco confundido.

  • Mark: No entiendo...
  • Herschel: Aposté las escrituras del local porque le debía 2000 dólares a Raccoon por la renta. Ahora el nuevo dueño tendrá que dárselos.
  • Mark: (Aplaudiendo) Eres una mente bastante estúpida. De seguro el nuevo dueño irá merodeando por toda Ciudad Viridio para buscarte. ¿Sábes en qué te has metido? ¿No tienes miedo de morir o que te demanden?
  • Herschel: Pfff...

Herschel estaba cantando de alegría mientras empacaba las cosas, de pronto, vino el comisario Raccoon a buscar a Herschel.

  • Raccoon: ¿Por qué estás empacando, Herschel?
  • Herschel: Nada de eso, comisario Stewart. Hay un nuevo dueño en este local, yo ya me voy.
  • Raccoon: ¿En serio? ¿Quién es el afortunado que me dará los dos mil dólares? (Mirando a Mark) ¿Tú, Mark?
  • Mark: Nada de eso, no soy tan tonto. De seguro el dueño del local es un tarado porque ésta licorería no tiene nada de fama. Yo conocí éste lugar porque Herschel sabía jugar al ajedrez, nada más.
  • Raccoon: Está bien... ¿Ahora con qué vas a vivir, Herschel? ¿Tienes un techo?

De pronto, Herschel se congeló... Se había olvidado de conseguir un nuevo hogar.

  • Mark: Eso pasa por dormir en la Licorería... ¿Qué vas a hacer? ¿Dormir en la calle?
  • Herschel: Emmm... Mark, ¿No podría dormir en tu casa durante un tiempo?
  • Mark: ¿Qué? ¡Estás loco, viejo! Mi casa no es tan grande como parece, es un pequeño apartamento.
  • Herschel: Vale la pena, ¡Gracias Mark!

Herschel abrazó con mucha fuerza a Mark como signo de gratitud. Mark quería matarse.

----

Al llegar la noche, Herschel había llegado a la casa de Mark. Las habitaciones estaban sucias, la cocina era pequeña y lo único limpio era la cama.

  • Mark: ¿Dónde vas a dormir? ¡Que no sea en la cama! Ahi duermo yo.
  • Herschel: No importa, Mark. Yo puedo dormir hasta en el techo.
  • Mark: Duerme en el sofá y deja de decir tonterías, Herschel. No puedo creer que seas tan tonto ...
  • Herschel: Mi plan era una obra maestra. No tuve otra alternativa, tenía que librarme de las deudas...
  • Mark: ¿Ahora qué vas a hacer? No tienes trabajo.
  • Herschel: Pues... Voy a tener que apostar y todo eso. Primero voy a tener que pedirle dinero a un compañero.
  • Mark: ¿A quién? ¿A Libbon?
  • Herschel: Exacto.

Mientras Herschel desempacaba, Mark sacó el teléfono celular de Herschel y llamó a Libbon.

  • Libbon: ¿Qué quieres, Herschel?
  • Mark: Soy Mark.
  • Libbon: Ah... ¿Qué sucede, Mark?
  • Mark: Pues el idiota de Herschel estará en mi casa durante un laargo tiempo, el tipo "perdió" la licorería para librarse de las deudas con Stewart.
  • Libbon: Meh... Era lo único que podía hacer. Ahora, ¿Por qué me llamaste?
  • Mark: Herschel pide dinero para comenzar su vida como jugador profesional.
  • Libbon: ¿De ajedrez?
  • Mark: Póquer.
  • Libbon: ¿Cuánto pide?

Mark pregunta a Herschel, y le dice a Libbon que necesita unos diez mil dólares.

  • Libbon: ¡Ese tipo está loco! Me voy.

En el tablero de la vida de Mark, el rey negro logró salvarse de los ataques del enemigo. Pero por el "atentado" de Herschel, el rey negro estaba otra vez en problemas. Mark ya estaba irritado. Despues de que Herschel vino a vivir a la casa de Mark, Mark pasaba todo el día limpiando y jugando ajedrez con su nuevo compañero de piso. Unas veces se sentía cansado, otras veces enojado y pocas veces feliz. Poco a poco Mark se iba acostumbrando a vivir con una amenaza como Herschel.

  • Herschel: ¿Qué dijo Libbon?
  • Mark: Dice que ni loco te va a prestar dinero.
  • Herschel: Es un desgraciado, quisiera yo mismo sacarle el din... Oye, que buena idea.
  • Mark: ¿Qué cosa, Herschel? No vaya a ser un plan estúpido como el de perder a proposito la Licorería.
  • Herschel: ¡No, imbécil! ¡Vamos a sacarle dinero a Libbon sin que él se de cuenta!
  • Mark: Eso es robar, cosa que es muy estúpido.
  • Herschel: Vamos a entrar a la casa de Libbon y luego vamos a buscar algunos billetes, luego lo repartimos y todo eso.
  • Mark: ¿Repartir? Oye, yo no voy a unirme a ese tonto plan. Tus estrategias son estúpidas, ESTÚPIDAS. Te van a arrestar.
  • Herschel: Baahh... Tienes miedo, Mark.
  • Mark: Tengo miedo de que venga el comisario Stewart y me ponga las esposas, Raccoon ya me dio una atención por descubrir de que consumía droga. Gracias a Dios de que es un policía corrupto porque sino me iba a la cárcel y en los diarios salía de que yo soy un perdedor.
  • Herschel: Oye, el comisario Raccoon no se va a dar cuenta... Por favoor...
  • Mark: Vete al demonio, no voy a unirme a ese tonto plan.

----

A la mañana siguiente, unos hombres tocaron la puerta. Herschel abrió la puerta y un hombre le golpeó el estómago.

  • Gordon: Con que aquí vives, Herschel Pine.
  • Herschel: ¡Gordon! ¿Qué hace usted aquí?
  • Gordon: Me has estafado, la Licorería no tiene nada de fama. Y me di cuenta de que un comisario vino y me pidió 2000 dólares.
  • Herschel: Demonios (Se arrodilla ante Gordon) ¿Qué es lo que deseas?
  • Gordon: Quiero que me des esos dos mil dólares, yo no los voy a pagar. Me has estafado, me vas a tener que dar el dinero o sino vas a ver.

Gordon pateó la cadera de Herschel y éste cae lagrimando al suelo. Los hombres se retiran y cierran la puerta con mucha fuerza. Al pasar unos minutos, Mark regresa a casa.

  • Mark: ¿Herschel? ¿Qué haces en el suelo llorando?
  • Herschel: Me han golpeado.
  • Mark: ¿Vinieron ladrones? ¿Nos robaron?
  • Herschel: No, no. Han venido los hombres de Gordon.
  • Mark: ¿Gordon? ¿Quién es Gordon?
  • Herschel: El hombre de la cafetería que le estafé, vino y me dijo que le tengo que darle los dos mil dólares.
  • Mark: Te metiste en problemas, Herschel. ¿Qué vas a hacer?
  • Herschel: No lo sé... Quiero llorar. Ahora sí o sí tengo que ir a robarle a Libbon porque sino voy a morir.

Herschel trata de levantarse pero no puede porque estaba herido, así que Mark lo lleva al sofá para que descanse.

  • Herschel: ¿Vas a robar a Libbon por mí?
  • Mark: Hombre, estás loco.

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